|
|
|
¿SEGURIDAD DEL SISTEMA FINANCIERO O INSEGURIDAD DEL EMPLEADO BANCARIO?
En este número de "Al portador...", abrimos un nuevo espacio para hablar sobre seguridad bancaria, un tema fundamental y vital que hace a nuestras condiciones laborales.
|
¿LA BOLSA O LA VIDA?, ¿EL DINERO O LA GENTE?
Esta disyuntiva es el meollo de la discusión sobre como encarar la seguridad contra los delitos violentos que se cometen dentro y fuera de las instalaciones de bancos en particular y entidades financieras en general.
Claro está que el sistema de seguridad está diseñado desde la óptica del banquero que le interesa primordialmente la seguridad de su producto, el dinero, y escasamente la de sus clientes y trabajadores.
Según especialistas sobre el tema manifiestan que las escuelas policiales, tanto de la Policía Federal como de la Bonaerense, en su capacitación y formación no enseñan seguridad bancaria. Ni que hablar de los vigiladores privados que un día cuidan un barrio privado, otro una empresa metalúrgica y después los mandan a custodiar una entidad financiera. |
Es así, como resulta que las estructuras edilicias de las entidades y medidas de seguridad están organizadas de manera de proteger el sector interno de cajas y el tesoro, donde está el dinero, y no instrumentadas en función de la exposición de los empleados y el público.
En la actualidad, la modalidad de delito mas frecuente sufrido en el ámbito que nos ocupa, es el denominado “salidera bancaria”. Esto afecta fundamentalmente al cliente y cuando se retira de la casa bancaria, con lo que la entidad financiera aparecería como desligada del mismo.
Pero debemos tener en cuenta que este robo violento comienza a gestarse dentro del recinto del banco, donde se encuentra el "marcador", que señala o "marca" a la persona que realiza una operación considerada importante, |
“modus operandi” de los marcadores deberían ser observados, pero claro esto distrae de controlar lo mas importante, el dinero de los banqueros, lo otro poco importa, al fin y al cabo cuando el cliente salió de la institución financiera ya es el propietario de su dinero y responsable de su propia vida.
Los BANQUEROS y algunos medios de comunicación cargan las tintas en este tipo de delitos en los mal llamados “Empleados Desleales”, a los cuales deberíamos llamarlos como corresponde: “chorros” no bancarios “desleales”.
Por otro lado, todos y cada uno de nosotros sabemos positivamente los requisitos y controles, a veces hasta arbitrarios, a los que nos vemos sometidos los BANCARIOS que en definitiva somos víctimas de los ladrones y de la sospecha generada por la patronal y sus medios de comunicación, que no toman las medidas necesarias para proteger a sus clientes |
| |
"...EL SISTEMA DE SEGURIDAD ESTÁ DISEÑADO DESDE LA ÓPTICA DEL BANQUERO QUE LE INTERESA PRIMORDIALMENTE LA SEGURIDAD DE SU PRODUCTO, EL DINERO, Y ESCASAMENTE LA DE SUS CLIENTES Y TRABAJADORES." |
En este contexto se entiende que un principio básico para la seguridad bancaria es el que contemple fundamentalmente la defensa de la vida y la integridad física de las personas. Principio que solo fue consagrado luego de varias muertes de BANCARIOS y clientes en entidades, lo que dio origen a la anulación de las toberas en las casetas de vigilancia y su cambio por dispositivos anti pánico (alarmas inalámbricas).
Es por ello que el grado de exigencia de la seguridad de las casas bancarias no puede depender únicamente del volumen de las sumas a proteger. Se debe procurar el desaliento a cometer el delito con medidas preventivas y no las que se instalan tan solo con el fin de calmar el monto del dinero asegurado. |
pasándole el dato mediante algún ademán a sus cómplices, que después seguirán al desprevenido para luego consumar el despojo.
Se debe tener muy en cuenta que este delito requiere de una organización compleja donde intervienen entre 4 y 8 delincuentes, 1 o 2 que haciéndose pasar por clientes (están varios minutos -sin ser detectados por la vigilancia contratada-) que MARCA al cliente, otro también dentro de la entidad, que sale y da aviso a los seguidores, que en vehículos siguen a la ahora victima y otro u otros que definitivamente perpetraran el robo.
Si se instruyera convenientemente a los efectivos de seguridad, si la tecnología estuviera dirigida a la prevención, muchos de los “modus operandi” de los |
y empleados y solo se preocupan por el costo del seguro del dinero atesorado dentro de la entidad.
Como ejemplo, el delito comentado pone en el tapete lo que subyace en el fondo de esta nota, ¿prevención o represión ante el hecho consumado?, ¿el dinero atesorado o la vida de la gente?
Hasta que las autoridades de elaboración y aplicación de normas para la seguridad bancaria prioricen la bolsa, nuestras vidas estarán en juego.
Fuentes:
• Primer Seminario de Formación y Capacitación Sindical (Asociación Bancaria) - La Seguridad en el trabajo bancario (2007).
• Dr. Héctor Muzzio, ex gerente de Seguridad en el BCRA y Técnico Superior en Seguridad Pública.
|
|