|
A nadie se le escapa que el 2009 es un año signado por derrumbes de modelos hasta entonces “supuestamente exitosos” a nivel económico, político y social. Las teorías que venían pregonando los grandes gurués de las finanzas, los más prestigiosos premios Nobel, los hombres políticos más reconocidos de los países desarrollados no tuvieron respuestas ante la realidad incontrastable desatada con la crisis mundial.
Las economías del primer mundo desbordadas por la burbuja financiera donde se bajó el telón del mundo perfecto, del sueño americano y sobre todo de lo previsible,dieron por tierra que estos desbordes solo eran posibles en países que “vivíamos” de la improvisación o de modelos que no se enmarcaban en políticas neoliberales o recetas de un capitalismo a ultranza ,como fueron las del Consenso de Washington, Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial, donde el Estado solo debía cumplir un papel ausente, ya que el mercado regulaba y equilibraba todo lo demás; comercio, salud, educación , trabajo ,etc.
La realidad nos mostró todo lo contrario; el desastre financiero mundial desató como una cascada,la crisis económica, política y social, debiendo los gobiernos dar urgente definiciones para recomponer a una sociedad quebrada.
En nuestro país la crisis provocó, entre otros temas, el adelantamiento de las elecciones nacionales y dentro de este contexto el gremio transitaba una nueva discusión paritaria para definir hasta el 31 de diciembre el aumento salarial de todos los trabajadores bancarios.
En este nuevo escenario, bajo todo tipo de presiones, como fue la crisis financiera mundial, la situación en otras actividades se vieron afectadas por la desaceleración en la producción y por ende trajo aparejado suspensiones o despidos, algunos gremios acordaban
|
sumas fijas fraccionadas en cuotas y hasta marzo del 2010, ante este panorama los Bancarios debíamos dar claras muestras que nuestros reclamos eran justos y sostenibles en el tiempo.
Así transitamos 90 días de un duro conflicto, donde sorteamos una conciliación obligatoria del Ministerio de Trabajo, realizamos 3 paros Generales Nacionales y 1 movilización Nacional con un alto acatamiento por parte de los compañeros bancarios, tanto del a Banca Pública como Privada, convocamos a numerosas asambleas y movilizaciones por toda la City bancaria, etc.
En este cuadro de situación las patronales bancarias debieron firmar un acuerdo salarial con los porcentajes que los bancarios merecíamos percibir, para continuar incrementando nuestro nivel salarial. Un acuerdo que a todas luces fue el mejor entre todas las actividades del país. Un acuerdo logrado, porque como trabajadores Bancarios “definimos” que objetivos teníamos, a donde queríamos llegar y como debíamos conseguirlo. Los objetivos que definimos fueron: la obtención del más alto porcentaje para no perder el nivel salarial, continuar con el poder adquisitivo logrado hasta el momento, sostener la recuperación de nuestras escalas de convenio 18/75, los coeficientes , los básicos y el salario conformado, establecer el inicial de la actividad, incorporar de manera definitiva el adicional moneda extranjera, encuadrar como bancarios a los trabajadores de los Call Center y la unificación salarial de todos los trabajadores bancarios.
Entendimos desde el primer momento que la lucha no era fácil ni a corto plazo, sabíamos que nos enfrentábamos a un conflicto largo y duro donde debíamos precisar estrategias, a fin de conseguir nuestros objetivos con el acompañamiento de la mayor cantidad de bancarios, única
|
garantía para poder arribar a nuestras metas.
Así fue, y quedó demostrado, que la “unidad en la acción” de todos los estamentos que componemos nuestro Gremio, (Secretariado Nacional, Secretarios Generales de todo el país, Comisiones gremiales Internas, afiliados, militantes), fue dando sus frutos y la conducción del Secretario General Nacional, Cro. Juan José Zanola, que sin dudarlo manejó los tiempos de este conflicto como un juego de Ajedrez, para definir en el momento exacto un jaque mate, dejando al descubierto a todos aquellos actores que intentaban a través del personalismo e intereses particulares que solo servían para confundir a los compañeros y fortalecer a las patronales, impedir arribar al mejor acuerdo salarial, como se firmó en mayo de este año.
Aún hoy, los afiliados bancarios tenemos pendientes en este 2009” definiciones” como serán las del próximo 23 de Setiembre cuando renovemos la conducción Nacional del Gremio y es nuestra responsabilidad participar y decidir si ratificamos como fue en el año 2005 y 2006, una lista pluralista, representativa y comprometida con nuestros jubilados, con nuestros jóvenes, con la equiparación de género, con la defensa y sostenimiento de nuestra Obra Social Bancaria, con la defensa de todos las compañeras y compañeros bancarios, sean de Bancos Oficiales o Privados, nacionales o extranjeros, trabajadores de Bancos grandes o Bancos chicos, en la defensa de todos y cada uno de nuestros derechos laborales, para seguir avanzando en nuestra identidad y orgullo de ser BANCARIOS.
Por todo esto: El 23/09 las urnas deben desbordar con la participación de todos los afiliados porque sin dudarlo:
“Bancarios somos todos y el gremio es uno Solo”
|